¿Por qué se llama tuk tuk?
¿Por qué se llama tuk tuk? La historia real y sin pulir detrás del nombre
Camina por una calle de Bangkok, Jaipur o incluso El Cairo, y lo oirás antes de verlo: ese retumbante "tuk-tuk-tuk" del pequeño triciclo que todos llamamos tuk-tuk. Están por todas partes en las bulliciosas ciudades de Asia, África y Latinoamérica, integrándose a la perfección con la vida local y siendo prácticamente un paseo imprescindible para los viajeros. ¿Te has preguntado alguna vez por qué lo llamamos así? No es una etiqueta cualquiera, ¿verdad? Sonido, viajes, ambiente local: todo envuelto en esas dos sílabas. Hablemos de ello, sin explicaciones extravagantes, solo de la realidad de las calles.
¿Para empezar? Todo es cuestión de ruido
Lo primero que notas en un tuk-tuk clásico, mucho antes de la pintura brillante o de cómo se desliza entre el tráfico, es el ruido. Esos primeros modelos (y muchos de los clásicos que aún circulan) tienen motores de dos tiempos diminutos y sencillos. Sin insonorización, nada. Al arrancarlo, se oye un ruido rítmico y entrecortado: "tuk-tuk-tuk". ¿Ese sonido? De ahí viene el nombre.
Quizás los oigas llamar auto rickshaws en India, pero ¿los tuk tuks tradicionales? Nada que ver con el silencio de un coche. Sus pequeños motores simplemente emiten ese "tuk-tuk-tuk" al abrirse paso entre la multitud. Los lugareños no necesitaban un nombre técnico sofisticado para ellos; simplemente empezaron a llamarlos por su sonido. Con el tiempo, "tuk tuk" se popularizó. Mucho más natural que "auto rickshaw de tres ruedas", sin duda.
Y esto no es exclusivo de un país. En Tailandia, donde los tuk-tuks son prácticamente un icono nacional, "tuk-tuk" simplemente imita el rugido del motor. En India, los lugareños suelen decir "auto", pero pregúntale a cualquier viajero y te dirá "tuk-tuk": ese sonido es universal. Incluso en Egipto, donde están por todas partes en las estrechas calles de la ciudad, la gente también los llama "tuk-tuk". El mismo sonido, el mismo nombre. Como el lenguaje propio del vehículo, sin necesidad de traducción.
Los viajeros lo hicieron popular a nivel mundial, porque es fácil decirlo
Antes de que "tuk tuk" se convirtiera en el nombre de moda mundial, estos vehículos de tres ruedas tenían todo tipo de apodos locales que resultaban un auténtico infierno para los viajeros. En India, se les conoce como "autorickshaw" o con nombres regionales como "riksha". En Tailandia, el nombre formal es "samlor" (que significa "tres ruedas"). En Camboya, "remork-moto" se refiere a los que van acoplados a las motocicletas. Pero a medida que empezaron a llegar más viajeros, la situación cambió.
El turismo floreció, y de repente todos necesitaban un nombre que funcionara para todos. Imagínate con jet lag, buscando torpemente en un mapa, intentando decir "samlor" o "autorickshaw": un caos total. ¿"Tuk tuk"? Corto, conciso, fácil de decir en casi cualquier idioma. Dos sílabas, ligadas a ese sonido que se oye a cuadras de distancia. Los viajeros empezaron a usarlo, los conductores lo captaron, y pronto se convirtió en la opción predilecta para cualquiera que viniera de fuera.
Ahora bien, si estás planeando un viaje y buscas "paseos en tuk tuk en Bangkok" o "tours en tuk tuk en Jaipur", estás usando ese mismo término tan popular. Ya no es solo un apodo, sino la forma en que personas de diferentes culturas se refieren a estos viajes. Los hoteles anuncian "traslados en tuk tuk", los guías turísticos ofrecen "recorridos en tuk tuk por la ciudad", todo porque esa palabra sencilla y fácil de recordar hizo que estos viajes tuvieran sentido para todos.
Los residentes y los comercios lo dejaron en suspenso: ahora es parte de la vida cotidiana
¿La última pieza? Los lugareños y los negocios convirtieron "tuk tuk" de una palabra viajera a algo permanente. A diferencia de nombres oficiales y recargados como "vehículo de motor de tres ruedas", "tuk tuk" es informal. Los lugareños lo usan al conversar, al gritar para ofrecerse a llevar. Cuando los viajeros lo oían decir a los lugareños, lo aprendían aún más rápido, llevándoselo a casa después de sus viajes.
Los negocios también ayudaron. Las tiendas de souvenirs empezaron a vender llaveros y camisetas de tuk tuk. Los vendedores ambulantes de comida gritaban: "¡Súbete a un tuk tuk, te enseñaré el mejor pad thai!". Las compañías de viajes organizaban viajes enteros en torno a "aventuras en tuk tuk" por callejones. En poco tiempo, ni siquiera hacía falta estar en otro país para saber qué era un tuk tuk: su nombre se difundió a través de historias, fotos y souvenirs.
Las redes sociales lo llevaron aún más lejos. Los viajeros toman fotos de sus coloridos paseos en tuk tuk, las etiquetan con #TukTukAdventure y, de repente, millones ven el nombre. Ya no es solo un vehículo; se ha convertido en un símbolo de aventura, de salir de los caminos trillados, de experimentar un lugar de verdad. La gente busca "experiencias locales en tuk tuk" o "fotografía en tuk tuk" porque no es solo un paseo, es un recuerdo. Y "tuk tuk" forma parte de ese recuerdo.
Pero la cuestión es que «Tuk Tuk» es más que un nombre.
Entonces, ¿por qué "tuk tuk"? Es el sonido del motor, es fácil de pronunciar y es algo que tanto locales como viajeros han adoptado. No es un término de marketing inventado ni una etiqueta técnica; surgió de las calles, de quienes conducen estos pequeños vehículos a diario.
La próxima vez que te subas a un tuk-tuk, escucha atentamente el zumbido del "tuk-tuk-tuk". De ahí viene el nombre. Ya sea que recorras las estrechas callejuelas de El Cairo, pasees por los mercados de Jaipur o disfrutes de la vida nocturna de Bangkok, "tuk-tuk" no es solo cómo llamas al viaje, sino cómo conectas con el lugar. Y por eso se ha mantenido presente en todo el mundo.





