Triciclos de gasolina para terrenos montañosos: Escalada en condiciones reales en 2026
Conocí a Carlos Méndez, un caficultor de 42 años de las afueras de Cusco, en un mercado local el pasado enero. Acababa de pasar 6 horas transportando 3 cargas distintas de granos de café montaña abajo en su destartalada motocicleta de tres ruedas de gasolina de 200 cc refrigerada por aire, y estaba harto. Su vieja máquina se sobrecalentaba a mitad de la pendiente más pronunciada de 22 grados en cada viaje, perdía tanta potencia a 3400 m que tenía que caminar a su lado para aligerar la carga, y lo obligaba a hacer 3 viajes al día en lugar de 1. Le prestamos el triciclo de 250 cc refrigerado por agua durante 3 meses, y esto fue lo que pasó.
Su ruta diaria consiste en 18 km de camino de tierra sinuoso, con ascensos desde los 2.800 m hasta los 3.400 m y pendientes constantes de entre 18 y 22 grados. Transporta 800 kg de granos de café cada día durante la temporada de cosecha.
Lo que medimos, sin trucos de laboratorio:
Completó la ruta de 18 km con una carga completa de 800 kg en un solo viaje, sin sobrecalentamiento ni paradas del motor. Mantuvo una velocidad constante de 18 km/h en los tramos con una pendiente de 20 grados, incluso en la cima de 3400 m. Ya no tuvo que caminar junto a la motocicleta de carga de tres ruedas.
Probamos su capacidad máxima de ascenso a plena carga: subió lentamente una pendiente de 25 grados con una carga completa de 800 kg y realizó un arranque en pendiente de 22 grados sin retroceso alguno.
El consumo de combustible fue de 4,2 L/100 km en esas subidas continuas, un 28 % mejor que su antiguo triciclo, incluso con una carga más pesada.
Su opinión sincera tras 6 meses de uso, en confianza: “Este triciclo de carga a gasolina no solo me facilitó el trabajo, sino que transformó por completo mi negocio. Antes pasaba 6 horas al día transportando frijoles; ahora termino en 2 horas y puedo dedicar ese tiempo a cuidar mis árboles en lugar de arreglar un triciclo averiado. El motor refrigerado por agua nunca se sobrecalienta, ni siquiera cuando subo cuestas durante 45 minutos seguidos. El par motor está ahí en cuanto piso el acelerador; ya no tengo que revolucionar el motor al máximo para avanzar. Incluso he transportado 1000 kg de fertilizante por esas mismas pendientes y ni siquiera se inmutó. ¿La única pequeña queja? El asiento está un poco duro después de 4 horas de conducción. Pero eso no es nada comparado con lo que tenía antes”.



